martes, 17 de enero de 2017

Experiencia en el metro de la Ciudad de México y el vagón para mujeres.




 
Cuando era profe asistente de español en Francia exponía diversos temas sobre la cultura y lugares de México a mis diferentes alumnos. Una vez les hablé sobre el metro de México y les llegué a comentar que hay vagones reservados sólo para mujeres.
       Mis alumnos y alumnas franceses estaban boquiabiertos por lo que dije de los vagones de mujeres.
 "¿por qué hay vagones para mujeres?"
- Para mujeres y para niños - les contesté - se supone que es por seguridad y porque hay líneas que se saturan demasiado y hay que ir muy apretados.

Pero esa no era una buena explicación para mis alumnos que comenzaban a indignarse. 

Francia es un país con un pensamiento feminista casi intrínseco actualmente, gracias a su pasado de escritores y movimientos dedicados a la igualdad de género, y es normal que los jóvenes se impresionen tanto e incluso se indignen al escuchar las diferencias de género que se hacen en otros países, y claro, en México. 

En fin, yo no sabía cómo explicarles que me parecía necesario la separación de vagones, pero este último mes (enero 2017) estuve en la Ciudad de México (CDMX o antes DF) y pude reflexionar más sobre esta cuestión de género. 

Siempre en cada línea de metro de lado derecho hay una zona separada en la que se anuncia: 
                                      "Sólo mujeres y niños" 
y casi siempre hay guardias que cuidan que se respete esa señal. 

 Pero el día que llegué a CDMX, yo sola con una mochila pequeña en la espalda y una mochila grande de rueditas decidí tomar el metro  desde metro Candelaria hasta metro División del norte, trasbordando tres veces, pero por despistada no me fijé en el vagón especial para mujeres, me metí al mixto. 

Sufría de ansiedad cada vez que debía prepararme para entrar o salir de alguno de los vagones porque llevaba la maleta y era muy estorbosa. 
La primera vez que transbordé de línea en metro Balderas me di cuenta de que mucha gente se formaba para esperar el metro entonces coloqué mi mochila de la espalda en el pecho para no estorbar a la gente y tener mis maletas frente a mí. 

Antes de que el metro se detuviera la gente comienzó a formarse, es una costumbre que todos los residentes conocen,
así, cuando el metro se detiene las personas se ponen a los costados de las puertas, 
entonces, cuando las puertas del metro se abren la gente sale disparada. 
Es cuestión de 5 segundos para que los que deben salir salgan y otros 5 segundos para que los que deban entrar se metan al metro. 
Esos momentos son como de adrenalina para mí porque es muy emocionante y me da miedo no lograr entrar o que me aplaste una puerta, o que una de mis maletas se quede afuera. 
      Por suerte y por mi agilidad logré entrar, pero en la algarabía una señora, la última en entrar, se mete y se coloca al lado de mí y pasa su mano frente a mi mochila y con su puño me pasa a lastimar, incluso tuve que gritar porque sí que me dolió.

El estrés continúa cuando en cada parada debo hacer espacio para dejar pasar a los que se acomodan para salir lo cual es muy dificil con la maleta. 
     Yo iba en medio de la gente y no tenía de dónde sostenerme más que del peso de mi mochila, pero en cada parada y el sacudimiento del metro pisaba sin querer a un señor que iba al lado mío y después de tres veces de atropellar al mismo señor, tenía ya una cara de enojo muy evidente. 
 
El metro no se vació siquiera un poco en ningún momento, otra costumbre muy marcada dentro del metro es que cuando las personas que están sentadas deben salir, preguntan a las personas que están cerca de la puerta: 
   "¿va bajar en la próxima?" 
La primera vez pensé:
   "¿qué le interesa?"
pero rápidamente me di cuenta de que la gente pregunta eso para pedir permiso de pasar, es decir, si tu no vas a bajar en la siguiente parada debes dejar que la persona de atrás pase delante de ti para que le dé tiempo de salir rápido.  

Cuando por fin se acercaba la parada en la que debía bajar un señor se empezó a acercar a mí para preguntarme la pregunta de siempre, pero me adelanté a contestarle "voy a bajar en esta", entonces me puse muy pendiente para bajar rápido, traté de levantar un poco mi maleta para poder avanzar cuando se abriera el metro pero no podía levantarla porque estaba aplastada entre la gente, y cuando las puertas del metro se abrieron la genta detrás de mí se batía por lograr salir y me empujaron a tal grado que sentí que iba a caer frente a mis maletas y que la gente pasaría caminando sobre mí, pero no caí gracias a que tengo piernas fuertes, sin embargo fueron momentos tensos en los que sólo pensaba "mierda, mierda" y veía a la gente formada a los costados que esperaba para entrar y que no ayudaban en lo absoluto para evitar que cayera. 
 
Fueron 6 segundos que me parecieron en cámara lenta, y cuando por fin logré dar 5 pasos fuera del metro y después de haber pisado otras dos veces al señor que iba a mi costado, me di cuenta por sus gestos que estaba a punto de tirarme un golpe pero que logró contenerse tal vez porque yo me disculpaba a cada rato, no dijo nada y siguió su camino. 

"Uff por fin llegué a división del norte y ahora toca subir esta maleta por las escaleras", por suerte, la gente en el metro de México, tal como en el metro de Paris se ofrecen a ayudarme a subir la maleta por las escaleras, así que no tuve problemas.

Estuve casi un mes en la ciudad de México tomando el metro cada vez que me movía por la ciudad, ya me sentía toda una experta, cuando iba con amigos tomábamos los vagones mixtos y cuando iba sola tomaba siempre el de mujeres y niños porque me estresaba menos.

Cuando le pregunté a un amigo de Noruega que estaba en México, qué pensaba del vagón de las mujeres, me dijo que le parecía tonto.
- También es para niños - le dije.
- ¿Pero por qué no es para familias? En ese caso tal vez lo entendería.

No sé, tal vez sea tonto e injusto, pero yo me siento más tranquila y segura en el vagón de las mujeres, así que cuando tuve que volver a la estación para coger el autobús de regreso a Chiapas decidí ir otra vez por metro y esta vez entrando sólo a los vagones especiales para mujeres. 
Fue una gran diferencia al momento de entrar y salir con la maleta de carrito, aunque también se llena y vamos muy amontonadas no es tanto como en los vagones mixtos. 
 
Como iba con las maletas decidí esperarme siempre cerca de las puertecillas pero a un costado para dejar entrar y salir a las personas, pero en una de las paradas entró con prisa una mujer y pasó a golpear a una joven que estaba frente a mí, por inercia la joven se volteó y quedó viendo a la señora que la había golpeado, sin decir nada, pero la señora, como si hubiera escuchado los pensamientos de la joven, le gritó: "para que no te mueves tonta" 
ninguna de las presentes dijimos nada más,
yo tenía muchas ganas de contestarle a la señora, pero en esos momentos no me sentía en condiciones de nada, porque ya mucho estrés tenía encima pensando cómo lograría salir sin golpear a nadie.
     Un instante después nos dimos cuenta de que la joven agredida estaba lagrimeando, sosteniéndose de las puertecillas del metro, y una chica que no la conocía le preguntó si quería que la ayudara a buscar un lugar para sentarse. 

Entonces me di cuenta de que tampoco el vagón para mujeres estaba exento de problemas, sin embargo, es cierto que es más tranquilo y más seguro por el hecho de que hay menos gente. Es por eso que yo lo utilicé mientras estuve en DF, por conveniencia. 
Pero ahora que lo pienso mejor, lo justo sería que el vagón especial fuera para niños, mujeres embarazadas, ancianas y ancianos, y sobre todo para los discapacitados. 
Pues vi muchas personas con bastones usar el metro, pero nunca vi alguien en silla de ruedas. 
Entonces, me di cuenta de que no es un metro incluyente porque son pocas las estaciones que tienen ascensor, por lo tanto la gente en silla de ruedas no puede utilizarlo. 
Mi conclusión: El metro de ciudad de México es un metro para los fuertes.  

Ana Lucía

miércoles, 15 de junio de 2016

El problema de la memoria


Siempre he peleado con mi memoria. Me angustia darme cuenta de que los recuerdos y la memoria no son permanentes. He tenido que recurrir a la creación de diarios personales, pero al darme cuenta de que nunca los volvía a revisar opté por vídeo diarios, que son más rápidos de hacer y de ver, además de que la imagen del momento en que uno graba también ayuda a recordar y revivir el pasado. En parte es cierto que hay que dejar el pasado en el pasado o dejar pasar el pasado, cosa que suena redundante u obvia. Pero me angustia más olvidar recuerdos de personas que han sido valiosas para mí y que han muerto, temo tanto olvidar episodios vividos con mis abuelos por ejemplo, los recuerdos felices en familia que ya no se repetirán, o los viajes donde he aprendido y conocido tanto.

A lo largo de mis lecturas y demás formaciones autodidactas con documentales, vídeos conferencias y demás, he rescatado informaciones preciadas que me hacen entender más lo que es la memoria.

Recuerdo por ejemplo decir a Jorge Luis Borges, en una de sus entrevistas. que la memoria es selectiva, recordamos lo que nos gusta y nos interesa, es cierto, pero pienso que es necesario también recordar cosas que no son tan interesantes pero que a veces son necesarias.

Recuerdo también el libro de las aventuras de Sherlock Holmes en el que el personaje asegura, cuando conoce a Watson, que no necesita recordar informaciones que no sean útiles a su oficio, por ejemplo ¿de qué le servía saber cuántos planetas tiene el sistema solar? pregunta retórica que dejó a Watson anonadado.

Leí ese libro a una edad temprana y me pregunté si así debía proseguir mis estudios, pues me parecía sensato a pesar de su excentricidad. Pero debía terminar todavía la secundaria, después el bachillerato, después la licenciatura que eligiera, por lo tanto debía por obligación estudiar y aprender cosas que no me interesaban y no me eran ni me serían útiles. Le dije esto a Álvaro hace poco, ¿De qué me sirvió aprender en la primaria que el sistema solar tenía un sol y nueve planetas, si después le cambiaron a ocho y después otra vez a nueve? además no soy astrónoma, ni siquiera astróloga.  Pero a Álvaro la respuesta le pareció obvia: Para cultura general.

Claro que para nosotros que somos maestros es importante la cultura general, ¿pero para los que no? La educación básica trata temas diversos en general, pero en mi caso la mayoría de esa información acumulada en mi cerebro desde la primaria hasta la educación superior se ha borrado a fuerza de la falta de repetición, ya que como he dicho: no volví a necesitarla. 

Estoy segura que si me hicieran un examen sobre todas las clases que he llevado durante toda mi vida (incluyendo alemán, informática, religión, cívica y ética, biología, etc) acertaría a lo mucho la mitad de las preguntas.  
En cambio las cosas prácticas y habilidades motrices se me han quedado de maravilla, como mis lecciones de mecanografía, ahora puedo escribir miles de palabras sin ningún esfuerzo y sin ver el teclado, tanto en el teclado francés, como en el español; Limpiar y reparar el hadware de las PC nunca se me ha olvidad, aunque que ya no uso PC desde hace años. Ni que decir de la escritura, de las tablas de multiplicar y de la resolución de ejercicios de aritmética.

En cuanto a lo que aprendí en Historia o cívica y ética sé que no podría confiar en mi memoria. Para dar clases he tenido que volver a repasarlas, cayendo en cuenta de que había olvidado o de que lo recordaba mal.

El propio Borges, con su memoria fantástica, dijo que al leer uno de sus libros después de algunos años, no recordaba muchas de las cosas ahí escritas. Por eso siempre he pensado que las ideas son pasajeras, poseen como demonios a los escritores, sólo por momentos, como si no les pertenecieran a ellos sus ideas, tal como los hijos no les pertenecen del todo a los padres.

Esta aflicción me llevó a tomar un curso online que me recomendó COURSERA, que se llama Aprendiendo a aprender, en el que explica el proceso del aprendizaje y de cómo lograr mayor disciplina en los estudios y en el trabajo, para un aprendizaje más efectivo. 
Lo cual trataré de resumir lo más importante en la próxima publicación hablando de la memoria de corto plazo, el modo enfocado, el modo difuso, la memoria de largo plazo, memoria visual, el palacio de la memoria, los fragmentos, la técnica de repetición espaciada, la técnica pomodoro, recuerdos falsos, las metáforas u analogías que sirven para recordar, los hábitos, la importancia del sueño, los zombis internos de nuestra memoria y la procrastinación, . 

Además conocí gracias al curso una aplicación para el ordenador llamado Anki, para repasar el conocimiento a través de fichas que aparecen con cierta regularidad. 


Ana Lucía (La Comiteca)


Trabajos populares adicionales que valen la pena:
·         Benedict Carey, (19 de mayo de 2014), "Recordar, como un deporte extremo" ("Remembering, as an Extreme Sport,")The New York Times
·         Annie Murphy Paul, (April 29, 2014), "Cómo estudiar o trabajar en el extranjero te hace más inteligente" ("How Studying or Working Abroad Makes You Smarter,") Time. El texto completo del maravilloso estudio citado por Annie Murphy Paul está disponible gratis en línea: Maddux, W. W., H. Adam, and A. D. Galinsky. "Cuando en Roma ... Aprenda por qué los romanos hacen lo que hacen: Cómo las experiencias de aprendizaje multicultural facilitan la creatividad" ("When in Rome ... Learn Why the Romans Do What They Do: How Multicultural Learning Experiences Facilitate Creativity." Personality and Social Psychology Bulletin, junio de 2010; vol. 36, 6: pp. 731-741, 5 de mayo de 2010.
·         Lauren Davidson, "Este es el tipo de música que deberías escuchar en el trabajo" ("This Is the Kind of Music You Should Listen to at Work,") The Telegraph, 23 de octubre de 2014.

martes, 14 de junio de 2016

Desayuno Mexicano VS les petites dejeunérs (pequeña comida) o desayuno continental



Algo que extrañaba de México en Francia era salir a desayunar a lugares donde hicieran desayunos reales y no petites dejeunérs. Es cierto que el croissant (mejor si es tostado), la mermelada casera y el café expreso son deliciosos, pero me parece a penas una merienda. El dulce y el pan no es en realidad nutritivo, sólo llena y da energía instantánea (tal vez esto sea un mito, pero lo digo por mi propia experiencia). 

Toda mi vida he considerado que la comida más importante del día es el desayuno, pues debe darte las energías para arrancar el día, por lo tanto debe ser completo y más que nada nutritivo: Un jugo fresco de frutas, mis favoritas: naranja, toronja o fresa; una entrada de frutas picadas: melón , papaya y mango; un buen plato de huevos al gusto: mis favoritos son los motuleños (huevos fritos sobre una tortilla tostada y salsas de tomate, acompañada de frijol molido, queso, y plátanos fritos).
Sé que en Francia no hay tortillas, ni frijoles molidos, ni plátano macho para freír, pero me conformaría con un buen omelet de huevo relleno con champiñones, queso manchego y alguna hierva. ¿Era mucho pedir? Tal vez no me dediqué a buscar bien, pero en los dos años no consecutivos que he vivido en Francia nunca encontré un buen lugar para desayunar un desayuno real.

En México abundan los restaurantes en hoteles, bufetes o restaurantes austeros a las orillas de las ciudades o en los pueblos dónde desayunar rico. Pero lo que se ingiere no es lo único importante, también es agradable desayunar en un lugar que tenga jardín, o una mesa cerca de la ventana, un lugar claro que ayude a desaparecer la melatonina del cerebro, que en mi caso tiende a despejarse tarde. Pero hay una cosa que sí detesto y generalmente me arruina mis salidas a restaurantes en México, es que tienen en general la mala costumbre de poner televisión a todo volumen, lo peor de todo es que normalmente la sintonizan en programas de televisa de chismes totalmente desagradables.

 Hoy fui a desayunar en Comitán al "Ta'Bonitío". El menú me agrada porque tiene muchas opciones vegetarianas y no vegetarianas, adaptado para todo gusto, incluso en las comidas de la tarde, además cada menú tiene un toque original servido en auténticos platos hechos de barro, hasta hay platillos con nombres chiapanecos servidos en trastes de peltre, por cierto las tostadas para los motuleños vienen de Teopisca o al menos tienen la receta de Teopisca. El sabor es bueno, la cantidad es suficiente y el lugar es agradable.

Tienen jugos diferentes, hoy tomé el de Zanahoria con naranja, no me gusta la zanahoria pero la tomo porque sé que es buena, pero también, en el "Ta'Bonitío" sirven un buen café americano que viene de la selva chiapaneca. Los precios son accesibles y lo mejor de todo es que hay una parte exterior frente al jardín del hotel donde se puede comer a gusto, con claridad natural y sin ruidos de televisión o música.
No puedo pedir más, porque lo mejor de todo fue compartir el desayuno con tres buenas amigas entre charlas y risas locas.

¿Conocés otro lugar agradable en Comitán o cerca de Comitán que me recomendés para desayunar? Dejáme tus comentarios. Gracias

Ana Lucía

miércoles, 1 de junio de 2016

Humillación pública - Comitán en noticias nacionales e internacionales

En verdad asusta y da pena una sociedad con gente que observa la humillación 
y disfruta de verlo. 
Comitán ha aparecido ayer y hoy en los medios de información más representativos. 
Hoy a las siete de la mañana el noticiero de Carlos Loret de Mola proyectó las imágenes grabadas en Comitán de la humillación pública a maestros que no apoyaron el paro magisterial, imágenes que desde el día de ayer 31 de mayo se divulgaron por las redes sociales. 

La revista Proceso y periodicos nacionales como el Universal, además del periódico El País (España) también hicieron notas al respecto. 

La revista el Proceso anota: 

"Condena la SEP agresión contra funcionarios escolares en Chiapas Señaló que de conformidad con lo que dispone la Ley General del Servicio Profesional Docente, la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos y el Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo, “se iniciarán las acciones en contra de los agresores a fin de que sean dados inmediatamente de baja del servicio público educativo”."

Dando a entender que fueron los mismo maestros quienes procedieron con la humillación de sus compañeros. 

Más específicamente El país escribió: 

"Sindicalistas radicales rapan en México a los maestros que no se suman a la huelga. El maltrato a 'esquiroles' sale a luz mientras López Obrador y el EZLN apoyan a la beligerante CNTE" 


Hoy Carlos Loret de Mola entrevistó a uno de los representantes de la Conferedación Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) Manuel Mendoza Vázquez que el día de ayer dijo en Radio Fórmula que NO condenaba los actos de humillación cometidos a estos maestros de Comitán, pero hoy dijo que SÍ lo condena.
            Loret de Mola le recalcó su contradicción, por lo que el maestro se defendió diciendo que ayer pensaba que eran organizaciones afines a la CNTE quienes habían actuado contra los maestros que no hacían paro, pero ahora sí lo condena puesto que se han enterado que fueron "agentes infiltrados del Estado". 

Desde mi perspectiva, lo preocupante de este asunto es la falta de ética puesto que la cuestión no es quién cometió el delito, sino el delito en si. 
Independientemente de mi posición frente al problema que se vive actualmente por las graves reformas laborales, nunca podría apoyar actos de humillación de esta escala incluso si las mismas personas afectadas estuvieran de acuerdo. Pues Viéndolo objetivamente, fue un grupo de ciudadanos que humilló públicamente a otros 14 ciudadanos por el motivo de que no compartían sus mismas opiniones. Lo cual es un atropello a la libertad de opinión y a la libertad en sí misma.

En verdad asusta y da pena una sociedad con gente que observa la humillación y disfruta de verlo, tal como se ve en este vídeo.

Termino mis comentarios con una conocida frase que, me parece, es la base de una comunidad sana:

"Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz" 

Don Benito Juárez 


Ana Lucía  

lunes, 30 de mayo de 2016

Me indigna el racismo en China, pero también en México

El comercial de una empresa china de detergentes marca Qiaobi suscitó indignaciones a la comunidad internacional por el contenido claramente racista, que se puede ver durante los 43 segundos de duración del vídeo: 




Es claro que cada quien tiene sus propios gustos, unos prefieren morenos, otros blanco, castaños (lo que le llaman güero en México) o rubios.
     Pero este comercial asiático es evidentemente racista, porque hacen ver que el color de piel del primer chico está sucio, y al meterlo a la lavadora junto con el jabón cambia totalmente su etnia, deja de ser de origen africano y se convierte en asiático. 

El comercial pudo haber estado bien si el chico hubiera llegado lleno de tierra, mugre o alguna pintura, y después de la lavada saliera el mismo chico pero sin la suciedad. Pero la empresa china hizo apropósito el comercial de esa forma y son culpables de profesar el estereotipo de belleza inclinado hacia la piel blanca. 



Uno de los primeros en denunciarlo fue el corresponsal de El País en Shanghai, Zigor Aldama, quien difundió la noticia en redes sociales y lo calificó como “uno de los anuncios más racistas que se han hecho”. 



Analicemos la declaración del grupo cosmético Shanghai Leishang, citado por Global Times: "Nosotros sólo queríamos promocionar nuestro producto. Los medios extranjeros son quizás demasiado susceptibles" 


Vemos entonces que en realidad el comercial hubiera pasado desapercibido si no fuera por los extranjeros residentes en China que lo comunicaron. 


 Además dice la empresa: “Nos disculpamos por el daño hecho a los africanos con la difusión de la publicidad y la exagerada exposición del asunto en los medios de prensa” 


No se necesita leer más de estas declaraciones para entender que no hay una mínima comprensión del verdadero problema por parte de la empresa china. Pues el problema no es con los africanos sino con las personas de todo el mundo que tengan un poco de sentido humanista. 

Este comercial indignaría a cualquier persona progresista y humanista, fuese de la nacionalidad que fuese. 

Me viene a la mente una frase de la escritora mexicana Rosario Castellanos: 


 "Nada esclaviza más que esclavizar" 


Sus estándares de belleza hacia la piel blanca los esclaviza a ellos mismos, pues su pensamiento, como sus estándares, se encuentran limitados.  

Pero no vayamos tan lejos, pues en México los estándares de belleza siguen siendo los 'criollos'. Vemos en las telenovelas que los protagonistas son siempre 'ladinos' y aunque también son mexicanos, no corresponden a la variedad de la fisionomía del mexicano que va desde el moreno, el muy moreno, moreno claro, el blanco y el güero (castaño), además de los diferentes orígenes étnicos que pudieran tener, aunque en muchos casos ya son difíciles de reconocer, en otros no. 




Me di cuenta muy tristemente de esto cuando iba en taxi con mi tía y su hija de seis años, cuando el sol llegó a cara de la niña, dijo que le molestaba porque no quería ponerse morena. Nadie recalcó el comentario, nadie que tuviera el derecho de corregirla o desacreditar su expresión hizo nada. A mí me dejó anonadada. 

     Caí en la cuenta de que mi primita ya había sido víctima del medio social, informático y cultural que impera en México desde Chiapas a Tijuana, eso sí sin distinción. 
     Es cierto que la forma en que quema el sol en México puede ser dañina para la piel y hay que protegerse, pero en una sociedad sana el problema de los efectos del sol no radica en que 'te volverá moreno'. 

Sólo espero que la controversia e indignación que causó este comercial chino sirva para tomar un poco más de consciencia y que algo pueda cambiar al respecto en el pensamiento de cada uno de nuestros países latinoamericanos.   


Ana Lucía


Leer más en: http://www.proceso.com.mx/442143/comercial-detergente-chino-levanta-polemica-lo-tildan-racista-video

miércoles, 2 de septiembre de 2015

RECETA ARTÍSTICA ARISTOTÉLICA


En los primeros semestres de la carrera de Lengua y Literatura tuve una clase de estética, en ella nos dieron a conocer el libro de La Poética, del filósofo griego Aristóteles. También lo vimos en la clase de autores clásicos y otra vez en la de narrativa. En realidad La Poética es una teoría, se le puede llamar una teoría de la intriga, teoría de la estética o teoría de la narrativa. De hecho fue la primera en su género. En este modelo están basadas todas las teorías narrativas, se le llama el modelo aristotélico.

En un principio, en la Grecia clásica, esta teoría se aplicó a la tragedia pero es posible adaptarla perfectamente a cualquier arte, especialmente a la novela, pero también a las artes clásicas: la pintura, la escultura. Sin embargo, hoy nos enfocaremos a su aplicación en la novela, correspondiente al arte literario, que así mismo es adaptable al arte cinematográfico.

Para escribir este artículo me inspiré de un libro de Umberto Eco, se llama El superhombre de masas, de teoría narrativa. Él también se adentra en un principio a dar una explicación del modelo aristotélico de creación, pues es importante conocerlo y tenerlo bien claro, para de esa forma seguirlo o contradecirlo.  De hecho Humberto Eco vincula el modelo aristotélico con la literatura de masas, es decir la novela de folletin o best seller.

En cualquiera de los casos, si eres escritor o crítico literario o estudiante, debes conocerla, aquí un resumen de los puntos importantes a tomar en cuenta:

Representación de una realidad exterior.


Para Aristóteles (384 a. C.) todas las artes son imitación de una realidad exterior, ya sea de la naturaleza o de acontecimientos humanos. La naturaleza actúa con lógica, es decir, por medio de acciones causales, no de forma espontanea ni racional. Aristóteles habla de la imitación de una acción, esto es de una fábula, de una secuencia de acontecimientos, que se realizan mediante la elaboración de una intriga y de una secuencia discursiva. A esta imitación se le conoce en la teoría aristotélica como mímesis.

La mímesis


La mímesis poética no es sencillamente una imitación de lo real, es también un artificio, una elaboración del poeta sobre lo real, a la que además, imprime su propio estilo. Mientras que respeten esas normas el arte será una continuación de la naturaleza, es decir, una prolongación de su poder formativo.

Cuando el artista construye organismos perfectos, no imita las formas de la naturaleza, sino el modo de reproducir, es decir, la destreza, el quehacer de la naturaleza.
Incluso, aunque el objeto imitado sea desagradable, la calidad de imitación nos produce placer. 

Lograr imitar un objeto desagradable, de una manera agradable a los sentidos y a la experiencia estética es la labor del artista. Hablamos ahí de un componente importantísimo: el placer. Ver lo imitado, aquello que es producto de la mímesis provoca placer y por eso el ser humano tiene afecto al arte.

El artista conocedor de la naturaleza humana es capaz de plasmar sus rasgos, sus sentimientos, es por eso que Aristóteles, autor no sólo de la Poética sino también de la retórica, era perfectamente consciente de que los parámetros que hacen aceptable o no a una intriga no radican en la propia intriga (en la poetica), sino en el sistema de opiniones que regulan la vida social (la retórica).

Arte Poética y Arte Retórica 


La Poética, trata de la escritura y artilugios de las intrigas, la retórica trata de las opiniones del público y de la forma de organizarlas para suscitar efectos en ellos.
Por eso, la característica de  Piedad y el Terror, no se encuentran definidos en La Poética, pero sí en la retóricaLa obra artística debe tener incluso un impacto en la sociedad, pues se supone que el público o lector debe aprender del arte. Al hombre le gusta aprender, es por eso que el arte le causa placer, según Aristóteles.

Fábula y verosimilitud.


Para resultar aceptable, la intriga debe ser pues verosímil, y lo verosímil no es sino la conformidad con un sistema de expectativas compartido habitualmente por el público.
Verosímil no es lo mismo que cierto. Lo cierto es lo real del mundo, lo verosímil es lo que tiene un ordenamiento lógico en términos de causa, por lo tanto, aunque no sea cierto, puede creerse en el sentido artístico, y por lo tanto causar un efecto.
A la vez, si la tragedia no es verosímil desde el principio y hasta el final, entonces el público no tendrá la posibilidad de identificarse con los personajes y las situaciones representadas en escena, por lo que le será imposible aprender algo de ella y la tragedia no tendrá ningún tipo de influencia social, a parte de la de entretener. Recordemos que la tragedia era para los griegos algo más que mero entretenimiento.
La fábula es la estructura de los hechos y esta debe darse de forma verosímil o necesaria. Este orden o estructuración debe darse de forma tal que si se suprime alguno de los suceso imitados o se agrega otro se dislocaría totalmente el conjunto de la obra.

Cualidades de los caracteres.


Por el mismo motivo de la verosimilitud en la historia, los personajes también deben ser lógicos. Esto es en sí la psicología, el trazado de los caracteres, o sea de los personajes. El personaje en la tragedia, así como en la novela naturalista, debe ser coherente entre su personalidad y sus actos.

El lenguaje.


El lenguaje es el estilo, la escritura, en fin, aspectos totalmente accesorios.

La peripecia.


La peripecia es la inversión de las cosas en el sentido contrario, es el cambio de suerte en los personajes, ya sea por un castigo, motivo de sus propios actos, una revelación o una intervención divina.

La catarsis


El valor de las artes, según el modelo aristotélico, radica en su efectividad para producir catarsis. Este es un término de Aristóteles, del cual no se está muy claro si se trata de una purificación del público que al finalizar la obra se encuentra aliviado del peso con el que la intriga, insoportable ya, le había cargado, o si se trata de una purificación de la propia intriga, que finalmente encuentra una solución aceptable y coherente con la idea que tenemos de orden lógico o fatal de los acontecimientos humanos.
A mí siempre me ha parecido que se trata de una purificación del público, pues es el espectador o lector, quien finalmente se afecta con el hecho artístico.

Receta artística aristotélica


En su totalidad, la receta artística de Aristóteles es bien sencilla:
          
Tómese a un personaje con el que se pueda identificar el lector, que no sea decididamente malo pero tampoco demasiado perfecto y hágase que le ocurran sucesos tales que pase de la felicidad a la infelicidad o viceversa a través de múltiples peripecias y distintas escenas de reconocimiento. Tiéndase el arco narrativo hasta más allá de todo límite imaginable, de suerte que el lector y el espectador sientan terror y piedad a un tiempo. Por fin, cuando la tención llegue al extremo, hágase intervenir un elemento que deshaga el nudo de los hechos y por consiguiente de las pasiones producidas. Se tratará de un prodigio, de una intervención divina, de una revelación o un castigo repentino. Este elemento deshace el nudo inextricable de los hechos y las consiguientes pasiones. Lo que en cualquier caso debe producirse es una catarsis.

La tragedia es por lo tanto imitación de una acción noble y terminada, lo cual por medio de la piedad y el miedo termina con la purificación de las pasiones humanas. Vemos entonces que la tragedia servía en gran parte para regular la sociedad, para inculcar valores, la literatura no está exenta de ello, pero hoy en día se cataloga como mala literatura a la que expone sus valores sin ningún velo artístico y también a la que sigue fielmente y sin transgredir la receta aristotélica.
Por último cabe recordar que para transgredir en el arte, hace falta conocer.



Ana Lucía

viernes, 21 de agosto de 2015

CRÓNICA CHIAPANECA DE AGOSTO, PROBLEMAS SOCIALES, VIOLENCIA Y LA PÉRDIDA DE UN GATO


                                                                                                                         Viernes 21/Agosto/2015 


Hace dos semanas, el 7 de agosto volvía de Méxido D. F. a Chiapas, todo el trayecto fue perfecto hasta que tomé la carretera Tuxtla - Comitán. Iba cómodamente en una combi de las sprinters, en mi lugar favorito, cuando más o menos a dos kilometros de la entrada a Teopisca nos hicieron bajar, debido a que unas cuantas personas (5 apróximadamente) resguardaban un bloqueo con palos sobre la carretera, lo que impedía el paso de los autos que ya se habían afilado a lo largo de otro medio kilometro. Pensé en no perder más el tiempo y me dispuse a caminar junto con otra chica que iba en la misma combi. No sería mucho el tramo ya que otras veces me había pasado y nunca caminé más de dos kilometros, sin embargo sería mejor ir acompañada, ella era una muchacha de mi edad, pero llevaba una falda pegada, al parecer tenía que llegar a una reunión. Entre los carros que esperaban  había, a la mitad de la fila, un camión de militares, al principio pensé que eso era una buena señal, tal vez ellos harían algo y quitarían el bloqueo, también me dio cierta seguridad porque dije "si nos tratan de hacer cualquier cosa ellos nos ayudarían". Después sentí las miradas indiscretas y libidinosas que aventaban sobre la chica que caminaba conmigo, y supe que los militares no serían ningún apoyo en cualquier caso. Pasamos la parte en la que, se suponía, estaba el bloqueo, frente a ellos se encontraba otro carro de militares, pensé que estaban tratando de convencerlos para que los dejaran pasar, pero vi que, al contrario, estaban de lo más tranquilos. No entendí qué pasaba. "¿Por qué cinco personas bloqueaban el paso a cientos de carros? y ¿por qué los militares estaban tan a gusto esperando sobre el bloqueo?"

"Muy contentos están los militares de que no los dejen pasar" comenté en tono gracioso a mi acompañante, para romper el hielo.  Ella me comentó que venía de Ocosingo y que ahí también habían bloqueos, de hecho estaban cobrando 200 pesos por vehículo para poder pasar.
Para nuestro asombro tuvimos que caminar mucho, el sol me quemaba y la maleta me pesaba en la espalda, pero sobre todo me preocupaba mi rodilla derecha que se me lastimó el año pasado, desde entonces estoy cuidándome en exceso para no volver a recaer, definitivamente lo que menos quería era volver a usar bastón o volver a estar en cama por el dolor e inflamación que me causaba la rodilla y toda la pierna. Pero no quedaba más, teníamos que caminar, y yo cargando mi maleta que había llevado desde D. F. hasta ahora sin ningún problema. 

No pasaba ningún transporte, ni moto taxi ni nada, y había mucha gente caminando. Caminamos más de dos kilometros, por fin pasó una combi con pasajeros y pedimos que nos subieran, era una combi de Teopisca, no nos dijo nada, ni cuánto nos iba a cobrar ni hasta donde nos llevaba, a pesar de que yo le preguntaba él no contestaba. Llegamos al centro y nos pidió que bajáramos, nos cobraron 10 pesos a cada uno, cuando apenas nos habían trasladado de la entrada de Teopisca al centro. Le preguntamos qué combi tomábamos ahora, si ahí era el bloqueo o qué. Nos dijo "aquí adelantito". Caminamos dos cuadras y no veíamos nada, la gente nos informó que debíamos caminar más. Yo me preocupé porque si teníamos que seguir tomando combis me iba a quedar sin dinero, llevaba justo para llegar a Comitán. Caminamos todavía más, hasta la otra entrada de Teopisca, por la salida de Amatenango. Mi pierna no me había dolido, traté de caminar lentamente. En cada calle que pasábamos la chica de falda era acosada con piropos por la gente de Teopisca. A mí me sacaba de quicio y estuve a punto muchas veces de levantar la voz y reclamarle a la gente, para que respetaran, eso hubiera hecho si me hubieran dirigido a mí esas palabras morbosas, pues ya es bastante pesar tener que caminar todo el pueblo, quemándonos de sol, sin los zapatos adecuados, y sin saber qué tanto más había que caminar, como para que además la gente se aliara para hacernos el trayecto más intolerable. Pero como noté que ella no se inmutaba por nada  me abstuve de contestarle a la gente. Además no estaba en mi pueblo, no sabía qué tipo de gente eran, tal vez eran de los mismos que bloqueaban. En fin, caminamos hasta Amatenango, a trevés de carros, camiones y trailers varados. Hasta que un chofer fuera de su combi nos preguntó si íbamos a Comitán, por un momento desconfié, nos habían molestado tanto que pensaba que también eso era una incitación más a mi enojo. Pero vi que dentro de la combi ya habían algunos pasajeros, entonces subimos. Esperábamos a que arrancara la combi cuando pasó el señor de los bonice y todos en la combi compramos uno. "A cuanto el pinche bonice" gritó uno de los pasajeros.

Al llegar a Comitán, leí en los periódicos que los bloqueos en Teopisca se debían a los transportistas que se manifestaban contra los transportes piratas, pero me pareció extraño porque cuando es así, yo he visto que las combis llevan letreros en ellas. Pero esta vez el verdadero motivo era que muchos pueblos y comunidades están inconformes con los resultados de las elecciones pasadas, tal como pasó en Tuxtla, pero la gente de pueblos y comunidades lo enfrentan de formas más radicales, debido en parte a la falta de educación, por lo tanto, a la falta de herramientas para enfrentar el problema. En gran parte también se debe a la desesperación y la pobreza.

También me enteré de algo que me dio en verdad mucha tristeza, y es que asesinaron en D. F., precisamente el día que yo viajé para allá, a una comiteca:  Nadia Vera, hija de la poeta Mirtha Luz Pérez. Nadia vivía en Veracruz, cuando tuvo que huir de ahí junto con el fotoperiodista Ruben Espinoza, porque habían recibido amenazas. "¿De qué se trata?" Me pregunté, indignada porque sabía que al igual que otros asesinatos en México, feminicidios y abusos de toda clase, no serían resueltos.

Vi en internet que se estaban haciendo diversas manifestaciones pacíficas (que no obstruían las carreteras) en diferentes países, debido al asesinato de Nadia, Ruben y tres chicas más. Pensé que en Comitán se estaría haciendo también algo pero me desilusioné, porque no era así. Me puse en contacto con algunas personas para ver si organizábamos algo, tal vez por lo menos una mesa de reflexión acerca de la violencia en México, pero los encontré bastante desanimados, me comentaron que la primera parte del recorrido de procesión de Nadia fue tipo manifestación,  tal vez por el hecho de que Nadia era activista, pero mucha gente que iba caminando con ellos, al verse relacionados en eso, se salieron de la marcha por temor al "qué diran" si los veían ahí. 

La sociedad comiteca es conocida por ser algo culta, si tomamos en cuenta que en Chiapas el nivel de educación es baja y, sin embargo, en Comitán se conserva todavía la cultura, que tal vez se ha heredado de los abuelos, porque en sí,  de verdaderos eventos culturales actuales somos carentes. Sin embargo se conservan todavía los prejuicios y tapujos de otros tiempos, el "que dirán" reina todavía dentro de toda familia de origen comiteco.

Además las personas estaban pensando en la feria "mira a la gente - le comenté- nadie está afectado por la muerte de Nadia, no me parece justo". 

Días después mataron por la espalda a un joven de 28 años, padre de familia, que se encontraba trabajando un camión fuera de su taller mecánico. Así, cada semana se han suscitado asesinatos en los alrededores de Comitán, los cuales no quiero recalcar porque los periódicos están llenos  de algunos ellos.

Ya estamos a 21 de agosto y siguen los bloqueos en Chiapas, ahora son en otras comunidades, los habitantes de San Juan Chamula fueron primero a manifestarse a Tuxtla Gutierrez, frente al palacio de gobierno y, al no ser escuchados, se pusieron agresivos y quebraron los cristales del edificio;  han estado bloqueando las carreteras desde entonces al no recibir respuesta. No solo ellos, también en comunidades de las carreteras viejas, tal como la carretera de la Angostura. Motivo por el cual hay quienes, pensando que en la madrugada no encontrarían bloqueo, viajan a mitad de la noche y les va peor. Como pasó este 19 de agosto con 30 pasajeros de la OCC que salieron de Tuxtla a Comitán, el chofer decidió irse por la carretera de La Angostura para evitar el bloqueo de los habitantes de Juan Chamula pero ahí fueron detenidos por otras gentes armadas de palos y piedras que pedían una "cooperación forzada". Si no les daban dinero, amenazaban con romper los cristales y lastimarlos. Por suerte no pasó a más, sólo querían dinero. 

Esta semana se perdió Yango, el gato de mi hermana. Cuando fuimos a pegar en los postes de cada esquina la foto del gato enmarcada en la parte de arriba con un grande "se busca" y en la de abajo "recompensa" y en los lados la suma de 500 pesos, la gente nos veía como preguntándose de qué trataba ese letrero, tal vez algo importante, tal vez una persona perdida, tal vez un trabajo. Comitán no es como Tuxtla Gutierrez, que en cada poste hay hasta 10 anuncios pegados, de trabajos inciertos, de gente desaparecida, uno que otro perro, pero hasta eso, ningún gato. También pegamos un anuncio a color en la puerta de la casa, y por la ventana llegué a escuchar comentarios curiosos, se reían de que ofreciéramos tanto dinero por un gato: "Hay que buscar ese gato"

Pensándolo bien, es a cierto grado ridículo preocuparse tanto por un gato que apenas tenía cuatro meses de existencia e invertir tanto tiempo e incluso dinero en él, dinero que en caso de pagar la recompensa existiría hasta fin de mes.
Es ridículo cuando lo comparamos con otros problemas sociales de verdad preocupantes, sin embargo era nuestro gato y no podíamos quedarnos sin hacer nada por intentar encontrarlo, era un gato simpático.

Sin embargo, agosto todavía no termina, tal vez las personas que bloquean sean atendidas, tal vez no, tal vez siga el amarillismo en los periódicos, tal vez no, tal vez aparezca mi gato, tal vez...

Ana Lucía "La Comiteca"